El libro de cal y arena

La Fundación Doñana 21 y el pintor Alberto Donaire, hoy presidente de la Asociación Delta de Maya, crearon en 2000 el proyecto “El Libro de Cal y Arena”, una idea claramente precursora de muchos de los principios que diez años más tarde cristalizarían en el proyecto Delta de Maya.

“El libro de cal y arena” consiste en un itinerario interpretativo de los valores naturales, históricos, mitológicos y culturales en general de la Comarca de Doñana. Se trata de una serie de pinturas murales sobre paramentos amplios y despejados, elegidos o construidos expresamente al efecto en las poblaciones y enclaves significativos de la Comarca de Doñana. Cada pintura representa escenas de la vida natural y humana típicas de ese municipio.

El proyecto comenzó en el verano de 2000, y los tres primeros murales, de los catorce que serán en total, hace tiempo que son una realidad:

MURAL DE “EL ROCÍO”

En el mural de la aldea de El Rocío, la Virgen, la Gran Matrona Universal, abre su manto ocupando los bordes de la fachada, dejando ver una escena de su reino más próximo: el arroyo de La Rocina se encuentra con el espacio abierto de la marisma.

Vegetación palustre y de bosque en galería. Profusión de detalles y rigor en el tratamiento de las especies vegetales y animales. Muy al fondo la aldea y la iglesia de El Rocío se reflejan en sus aguas. Un caballista entra en la marisma, un marismeño en un cajón se acerca a un grupo de vacas, un ornitólogo observa con su telescopio un grupo de ánsares.

Las aves características: agujas y espátulas, porrones y zampullines, correlimos y calamones pueblan las aguas y las orillas. En los carrizos cantan carriceros y buscarlas.

Entre los sauces se esconde un ruiseñor. Posado en un hinco, un archibebe canta mientras más allá una lagartija toma el sol. En lo alto planea un águila calzada.

MURAL DE HINOJOS

Si estamos ante el mural pintado en Hinojos, la patrona la Virgen del Valle, desde el centro del arco de la iglesia parroquial, preside las escenas propias de las tierras y las gentes de sus dominios: unos aceituneros se aplican a su tarea mientras un hombre encaramado a una rama poda un pino, y un guarda recorre a caballo las frondas del bosque; un grupo de gamos se alerta por algún sonido mientras pastan en la vera de la marisma, un conejo escucha unos pasos furtivos, un ciervo cruza entre unos lentiscos y unos jilgueros comen las semillas de unos cardos.

MURAL DE VILLAMANRIQUE

En Villamanrique, por una gran puerta abierta en el cielo de una noche estrellada, la vieja carreta de la hermandad local sube los porches tirada por dos bueyes y empujada por un grupo de hombres. Esta escena central une otras dos tan diferentes como complementarias, representadas en el abrazo de dos peregrinos: en los campos de Doñana, a la sombra de un acebuche, Goro Medina recibe en un estado de mística ensoñación la visita de la Virgen del Rocío, que sentada sobre una piedra con antiguas inscripciones, atrae a los animales del campo que antes él cazaba, y que ahora los rodean amorosamente: una jabalina amamanta a sus rayones, una gineta observa al durmiente, un águila culebrera desciende sobre la copa, una camada de linces dormita bajo la piedra. Junto al hombre, entre la fronda del árbol, una imagen de la Señora aguarda su despertar. Al otro lado de la escena central, el pueblo de Villamanrique presidido por su torre acoge la llegada de las hermandades de peregrinos que en su camino hacia la aldea de El Rocío se detienen fervorosamente a rendir tributo al Simpecado de la hermandad más antigua. Las cigüeñas del palmeral del palacio observan la escena desde lo alto.

Una multitud de seres pueblan cada mural, permitiendo tras un tiempo de contemplación descubrir un sin fin de matices sobre la vida propia de esa zona en particular.

Los objetivos del “Itinerario El Libro de Cal y Arena” son de tipo artístico, educativo y turístico, y pretenden ilustrar, y acaso formar, a todo tipo de visitantes sobre la orografía, flora y fauna de las tierras de Doñana, sus usos tradicionales, su historia y su mitología. Así mismo quiere llamar la atención sobre los valores de lo artístico creando un patrimonio a proteger por toda la comunidad.

Como guía para el recorrido y la interpretación del itinerario la Fundación Doñana 21 ha decidido la elaboración de campañas divulgativas apoyadas por:

  • Folletos informativos de la existencia de cada uno de los murales
  • Un libro guía que recoja cada uno de los murales y articule el itinerario desarrollando, según la metodología adecuada, los múltiples aspectos representados en la pintura. Asimismo en la guía se haría alusión a otros centros de interés de esa localidad.