POR QUÉ DELTA DE MAYA

Por qué “Delta”

La palabra delta reúne en su forma triangular una rica variedad de connotaciones en torno al principio de lo femenino que resuenan simultáneamente al pronunciarla.

Se dice que fueron los geógrafos griegos quienes la escogieron por vez primera para significar las anchuras que forman los ríos cuando se abren para mezclar sus aguas dulces con las del mar; quizás fuera verdad que al recorrer los meandros del Nilo Estrabón dijera que aquel paisaje húmedo y fértil tenía la forma de la letra delta, nuestra D, que en griego es un triángulo con el vértice hacia arriba Δ. Sin embargo mucho antes que ellos, las antiguas culturas matriarcales de los palos clavaban los pilotes de sus palafitos en los deltas de los grandes ríos, como el pueblo de los tartesios en el Delta del Guadalquivir o el de los iberos en el Delta del río Ibero o Ebro, y estos pueblos escribían de igual manera el sonido du o tu, a veces cruzando el triángulo con una rayita vertical, recordando a las claras la forma del pubis femenino, al que todavía hoy llamamos Delta de Venus.

¿No es también triangular la forma en que con frecuencia se inscriben aún hoy algunas de las representaciones de la diosa, como ocurre con la Virgen del Rocío?

Por qué “Maya”

En cuanto a Maya, encontramos significativo que Mayo y Maya estén en el origen de la palabra magia, relacionada con la eterna e inescrutable facultad de generar vida, con la fertilidad en su más amplio sentido; por lo tanto –y como mínimo– con la revolución que supuso el ingenio de la agricultura, la cultura de la tierra, de la que en este planeta aún vivimos. La referencia a Maya es capital: Hermes, el revelador de los arcanos, dios del aire, de las fronteras y de la muerte fue hijo de la diosa Maya, aquella que cediera su nombre al mes de Mayo. En India los velos de Maya simbolizan las sucesivas capas con que El Absoluto se cubre de apariencia ante la percepción de los sentidos. Por cierto, ¿no se llamó también Maya la madre de aquel que supiera levantar aquellos velos, Gautama el Buda?

En la diosa, como en el delta, también hallamos lo ternario pues triple es siempre su manifestación, tanto en las mitologías y religiones como en la historia. Así podríamos citar a Lakshmi, Kali y Sarasvati en India, o a Perséfone, Deméter y Hécate en el Mediterráneo antiguo. Este mismo mito reaparece en el Mediterráneo occidental en los tiempos de Piscis en forma de las Santas Marías de la Mar, la Niña, la Pintá y la Santa María.

Otro de los muchos nombres de la diosa madre en la mitología universal es Dana o Ana, que como diosa triple fue conocida en el Bajo Guadalquivir como Triana, nombre que quedó en el mítico barrio sevillano. Precisamente Triana es una de las más emblemáticas y antiguas de cuantas hermandades peregrinan hasta las orillas de La Madre, en las tierras de Doña Ana.