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La Calèche du delta

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Y por fin llegó el día, La Caleche du Delta, un proyecto ideado, abordado y financiado por ciudadanos e instituciones del sur de Francia, arranca la segunda parte de su viaje ecuestre entre La Camarga y Doñana. Este recorrido se enmarca en el hermanamiento que une a los pueblos y los espacios protegidos de estas dos regiones y está respaldado por las administraciones de ambos parques y el protocolo firmado en 2007 entre la Junta de Andalucía y la Région PACA (Provenza-Alpes-Costa Azul).

La primera de las dos fases en que estaba concebido este viaje se cumplió en 2015 cuando a mediados de junio 8 personas y 3 calesas, tiradas por dos caballos cada una, llegaron a Amposta, capital del Delta del Ebro, tras recorrer más de 600 km.

Hoy 3 de abril de 2016 2 calesas y 6 caballos han salido desde Amposta hacia Andalucía con la intención de llegar a Villamanrique de la Condesa en medio de la celebración de la Romería del Rocío. Miembros de la junta directiva de Delta de Maya se han desplazado hasta la población catalana para estar presentes en la despedida de los viajeros, a los que además han acompañado en la primera etapa entre Amposta y Ulldecona. En la capital del Delta del Ebro han coincidido con un numeroso grupo de camargueses que también se han desplazado hasta aquí para mostrar su apoyo al proyecto, y también con Paco Ortiz, jinete pionero y precursor de esta ruta que ha llegado desde Sevilla.

A mediados de mayo, una nutrida comitiva de ciudadanos franceses integrados en varias asociaciones, liderados por el alcalde de Saintes Maries y el director del Parque Regional de Camarga, se desplazarán hasta el pueblo sevillano para rendir homrnaje y recibir a los viajeros junto con los ciudadanos y las instituciones de Villamanrique. Un día después, el 13, emprenderán juntos la peregrinación a la Aldea del Rocío integrados en la Hermandad de Villamanrique y acompañados además por los miembros de Delta de Maya que lo deseen. No en vano, nuestra asociación está coordinando la acogida de los amigos franceses cuyo número podría pasar de las 60 personas, facilitando así esta labor a las autoridades locales que en estas fechas se encuentran plenamente inmersas en la organización de las fiestas rocieras.